Conoce a Chelo


Hola Chic@s;

Soy Chelo, estaba yo tomando el sol en una playa de Cabo Verde, donde nací a muchos muchos kilometros de aquí, cuando recibí una carta que decía:

Querida Chelo;

Necesitamos tu ayuda, en Sevilla han construido un lugar destinado a cuidar especies marinas y necesitamos que hagas tu maleta y nos acompañes, has sido la elegida como mensajera para concienciar a los humanos del estado de conservación de las tortugas en el mar.

Como me encantan las aventuras me puse muy contenta con la misión que me encomendaron. Y para que podáis empezar a conocerme os voy a contar algunas cosas de mi:

Las mamás tortugas hacen un agujero en la arena donde guardan los huevos. Ahí dentro estamos entre cuarenta y setenta días y dependiendo de los rayos de sol que nos calienten, salimos chicos o chicas.

Yo soy una chica, tengo doce años y soy una tortuga marina de la especie Caretta caretta, también se nos conoce como tortuga boba, aunque a nosotros no nos gusta que nos llamen así porque en realidad somos más inteligentes de lo que la gente piensa. ¿Sabéis que me pusieron Chelo porque el nombre científico de las tortugas marinas es "Chelonioidea"?.  

Al contrario que las tortugas de tierra, las marinas no podemos escondernos en el caparazón, esto hace que seamos más vulnerables. No tengo dientes, pero tengo mucha fuerza en mi boca en forma de pico.

Soy un reptil y por eso no me gusta el frío. Me encanta tomar el sol y me han dicho que en Sevilla hace mucho, así que, estoy feliz.

Mi alimentación es a base de medusas, peces, invertebrados... y aquí reside una de las principales amenazas que sufre mi especie. Tiráis bolsas de plástico que llegan hasta el mar, yo pienso que es una medusa y me la como. Otras amenazas son los anzuelos, que se me clavan; el petróleo, que se pega a mis aletas y me impide nadar; las redes que guardan pececitos dentro y cuando trato de cogerlos me engancho en ellas y el choque con embarcaciones, que me producen grandes lesiones. Aunque para enseñaros esto en profundidad tengo mucho tiempo, ¡¡me quedo a vivir en el acuario!!.

Si construis casas muy cerca de las costas no podemos salir a poner nuestros huevos y además como nos gustan mucho las cosas brillantes vamos buscando la luz y en lugar de en el mar, acabamos en vuestras casas, que no es buen sitio para vivir nosotros.

¿¿Sabéis??... en las Barbados construyeron muchos hoteles en la costa y como veíamos sus luces brillar, nos confundíamos metiéndonos en las piscinas.

Soy la tortuga más común del mediterráneo y puedo llegar a medir hasta 1,20 metros. Cuando soy pequeña tengo una cresta en el caparazón como los punkis que a medida que crezco va desapareciendo. Soy de color marrón rojizo aunque igual que vosotros, unas somos más claras y otras más oscuras.

Os seguiré contando cositas, y recordar que ¡¡mi casa ahora está en el Acuario de Sevilla!!.